Estamos acostumbrados casi todos, y más los chicos de las nuevas generaciones a explotar los recursos que la red nos ofrece sobre todo en materia de comunicación. Redes sociales, chats diversos como ser Messenger y el correo electrónico forma parte de nuestras vidas. Pero no sólo con nuestros conocidos y amigos como fue ideado en su momento, sino que compartimos nuestros momentos con perfectos desconocidos.
Y ello puede traernos consecuencias indeseadas a todos nosotros si no tomamos las precauciones del caso y de eso va la novela donde nos presenta a Trápaga, un comisario que procura ayudar a Beatriz, madre destrozada por la muerte de su hija adolescente de una forma que no se puede explicar, al tiempo que busca respuestas en los nuevos medios de comunicación.
Narrada con una gran categoría que nos rememora a los grandes autores del género, en esta ocasión no vamos al Londres misterioso ni a la Inglaterra Victoriana como la mayoría de las novelas que conocemos, sino que nos adentraremos incluso en nuestras propias vidas pues nadie queda por fuera del mundo virtual que se ha creado y que si bien nos ofrece millones de oportunidades y puertas, también tiene sus contras que no está de más tener en cuenta.
Y realmente procura eso aunque quizá no haya sido la idea de su autor (eso no lo sabremos aún) generar conciencia de un aspecto que no todos vemos en el vigor con el cual utilizamos las redes sociales
En España, se quitan la vida entre nueve y diez personas cada día
El suicidio es la primera causa de muerte violenta en el mundo
El tema continúa siendo tabú y las familias de los suicidas, grandes olvidadas
La OMS demanda a autoridades y gobiernos que adopten medidas
Del suicidio no se habla", dice rotundo Juan Carlos Pérez. Y sabe de lo que habla. Su padre se quitó la vida, dejándole doblemente huérfano: por serlo y por no poder hablar de ello. Cuando su padre murió, el silencio llenó todos los rincones y, con ello, se agrandó el sentimiento de culpa e incomprensión. Por eso, decidió estudiar el tema, y plasmó su reflexión en 'La mirada del suicida. El enigma y el estigma'.
En él repasa, entre otros aspectos, la evolución de la consideración del suicidio a través de la historia: un pecado, un delito, una deshonra para la familia, algo romántico con una áura mística, hasta su consideración como asunto de salud pública. Sin embargo, dice, "esa áura permanece. Sigue siendo un tabú, algo maldito e innombrable".
El suicidio sigue siendo un tabú, algo maldito e innombrable, lo que convierte a las familias en víctimas dobles
Además de sociólogo, Juan Carlos Pérez es periodista. Recuerda que en las facultades de Comunicación se enseña que el suicidio no es noticia. "Es en cierto modo correcto, no es noticia cada caso individual, no se debe informar de métodos o detalles. Pero es también un error: sí se debe hablar del fenómeno social que supone el suicidio. En España muere más gente por suicidio que por accidentes de tráfico".
Por eso, continúa con su cruzada. Quiere que se hable del tema. Y que el 10 de septiembre, Día Mundial de la Prevención del Suicidio, no pase sin pena ni gloria en los medios. Este año, gracias a su empeño, el asunto se 'coló' en la prensa. El principio de un largo camino.
El fenómeno del acoso escolar o ‘bullying’ se ha visto reflejado en diversas historias llevadas al cine, las cuales reflejan desde el maltrato verbal, hasta agresiones físicas en público.
Ordeskan’ (Evil), del director Mikael Håfström , la trama consiste en cómo la vida de un joven de 16 años, se ve permeada por conflictos al ingresar a un internado, donde los estudiantes veteranos presionan a los jóvenes con total impunidad.
Bulliyng’, del director Josecho San Mateo, trata la historia de un adolescente que cambia de ciudad junto con su madre para iniciar una nueva vida, sin embargo se enfrentará a situaciones y personas que se alimentan del dolor humano, fomentando la violencia el miedo y el dolor.
Carrie’, del director Bryan de Palma, habla de la introvertida adolescente, Carrie White, quien descubre que posee poderes telequinéticos, los cuales salen a la luz en el momento que ella estalla de ira después de que sufre constantes humillaciones por parte de sus compañeros escolares.
American Yearbook’, dirigida por Brian Ging, además del drama que involucra el fenómeno del bullying, la película plasma el problema de la política estadunidense, en lo que respecta a jóvenes que portan armas en Estados Unidos, donde dos jóvenes que han sufrido el acoso escolar deciden recrear la masacre en Columbine en su propia escuela.
" Es verdad que no describo físicamente a los personajes. Creo que se ha convertido en parte de mi estilo. Me gusta describirlos a través de sus pensamientos y diálogos. Siempre he pensado que describir a los personajes fisicamente limita la identificación del lector con ellos."
Juan Luis Galiardo es mi imagen de Trápaga, desde el primer momento en que le concebí. en realidad, en mis historias siempre hay algún personaje que tiene su imagen. Me ayuda a escribir. es mi muso Incluso llegué a conocerle hace unos años y le hablé de un guión que había escrito para él, pero no me hizo mucho caso , aunque fue muy educado y cortés, todo hay que decirlo."
1)Pide ayuda. Recurre a tu padre , tu madre o una persona adulta de confianza. 2)Nunca respondas a las provocaciones. Mantén la calma y no actúes de forma exagerada o impulsiva en ningún caso. 3)No hagas presunciones. Puede que ni las circunstancias ni las personas que parecen implicadas sean como aparentan. Mantén un margen para la duda razonable porque actuar sobre bases equivocadas puede agravar los problemas y crear otros nuevos. 4)Trata de evitar aquellos lugares en los que eres asediado en la medida de lo posible hasta que la situación se vaya clarificando. Si se trata de redes sociales o comunidades online no te será difícil. Si el acoso llega por el teléfono móvil, no descartes cambiar de número. 5)Cuanto más se sepa de ti, más vulnerable eres y más variado e intenso es el daño que pueden causarte. ¿Imaginas una mentira ridiculizándote construida sobre datos privados reales escrita en tu muro?¿qué pasaría si alguien, haciéndose pasar por ti, insulta a tus amistades?. Es momento, por lo tanto, de cerrar las puertas de tu vida online a personas que no son de plena confianza. Para ello:
a)Evita intrusos. Para ello debes realizar, en orden, estos pasos:
a.1) Realiza un chequeo a fondo de tu equipo para asegurarte de que no tienes software malicioso (troyanos, spyware…) que puede dar ventajas a quien te acosa. Es importante. Dispones de herramientas gratuitas para ello en la dirección www.osi.es. a.2) Cambia las claves de acceso a los servicios online que usas, pero nunca antes de haber realizado el paso anterior. Recuerda que deben ser complejas de adivinar y llevar combinados números y letras.
b)Depura la lista de contactos. Revisa y reduce la lista de contactos que tienes agregados en las redes sociales (o en otros entornos sociales online).
c)Reconfigura las opciones de privacidad de las redes sociales o similares en las que participes y hazlas más estrictas. Asegúrate de que sabes bien cómo funcionan estas opciones y sus implicaciones.
d)Comprueba qué cuentan de ti online. Busca la información sobre ti publicada otras personas y trata de eliminarla si crees que puede ser utilizada para hacerte daño.
e)Repasa la información que publicas y quién puede acceder a ella y poner, a su vez, al alcance de terceras personas.
f)Comunica a tus contactos que no deseas que hagan circular informaciones o fotografías tuyas en entornos colectivos.
g)Ejerce tu derecho sobre la protección de datos personales. Tú decides el uso que se puede hacer de ellos, incluyendo tu fotografía.
6)Guarda las pruebas del acoso durante todo el tiempo, sea cual fuere la forma en que éste se manifieste, porque pueden serte de gran ayuda. Trata también de conocer o asegurar la identidad de los autores pero, en todo caso, sin lesionar los derechos de ninguna persona. 7) Comunica a quienes te acosan que lo que están haciendo te molesta y pídeles, sin agresividad ni amenazas, que dejen de hacerlo. Recuerda que no debes presuponer hechos o personas en tu comunicación, por lo que debes medir muy bien cómo lo haces, sin señalar a nadie en público, pero a la vez tratando de asegurarte de que se entera la persona o personas implicadas. 8)Trata de hacerles saber que lo que están haciendo es perseguible por la Ley en el caso de que el acoso persista. Les puedes sugerir que visiten páginas como www.e-legales.net o www.ciberbullying.net para que lo comprueben por sí mismos. 9)Deja constancia de que estás en disposición de presentar una denuncia, si a pesar del paso anterior continúa el acecho. Manifiesta que cuentas con pruebas suficientes recopiladas desde el inicio y que sabes cómo y dónde presentarlas. Debes indicar que, si el acecho persiste, te verás obligado a acudir a la policía. 10)Toma medidas legales si la situación de acoso, llegado este punto, no ha cesado.
-Él vendrá.
Por fin algo; un indicio, una pista, una tercera persona. Hizo cuanto pudo para que Julieta no notara su emoción.
-¿Quién ,Julieta? ¿Quién vendrá?
- El mal, el mal vendrá y me castigará.
Había roto a llorar, dejando escapar todo el miedo que había estado guardando durante esos días.
Trápaga le cogió las manos.
- ¿Por qué te quiere castigar?- Insistía Trápaga casí contagiado por su angustia.
De nuevo Julieta venció los obstáculos que la vergüenza y el terror le ponían en el camino para poder responder. una voz que la animaba a confesarlo todo, pero otra voz muy diferente, más cobarde y precavida insistía en que no debía empeorar las cosas.
- Porque he sido mala- dijo al fin obedeciendo a la primera voz- No he cumplido mi palabra y él dijo que me castigaría si no lo hacía.
- ¿Si no hacías qué?- Trápaga se sentía tan cerca de la solución que olvidaba la edad de la interrogada- Vamos, Julieta, lo estás haciendo muy bien. ¿Si no hacía qué?
El grooming o cibergroominges un método utilizado por pederastas (La pederastia, supone la existencia de actividades sexuales con niños y niñas (generalmente de 13 o menos años de edad). Para que el trastorno se considere como tal, el individuo que lo sufre debe tener, al menos, 5 años más que el niño) para contactar a niños y adolescentes en redes sociales o salas de chat y convencerlos para que realicen poses provocativas o desnudos ante la webcam. El material obtenido se utiliza para chantaje, así que ¡manténgase alerta!En este contexto, Metroflog, Fotolog, Sonico, Hi5, Facebook, Twitter y MySpace son algunos de los sitios web favoritos de los jóvenes, donde pueden tener un perfil, encontrar información personal de otros usuarios y entablar contacto por chats. Pero, al mismo tiempo, estas redes sociales son medio ideal para pedófilos (adultos con inclinación sexual por menores de edad) debido a que les permiten establecer contacto con los chicos (con mayor frecuencia entre 10 y 15 años de edad) para engañarlos y, después, iniciar tormentoso acoso sexual. En los últimos años este ilícito, denominado cibergrooming, se ha convertido en uno de los más comunes entre los denominados delitos informáticos. De hecho, la organización Navega Protegido en Internet (que surgió de la alianza entre la Ricky Martin Foundation y Microsoft para proteger a los niños de los peligros del ciberespacio), estima que 1 de cada 7 menores que acceden a foros de discusión y chats han recibido propuestas indebidas o sufrido algún tipo de acoso, y tan solo 27% están dispuestos a informar lo ocurrido a sus padres.