viernes, 17 de enero de 2014

Nunca seré tu héroe. Guía de lectura.

En la novela prevalece la primera persona y los discursos que a modo de monólogo ofrece Andrés para que conozcamos sus impresiones, ideas, sentimientos... B. VOCABULARIO Incorpora a tu diccionario personal las siguientes palabras y otras cuyo significado desconozcas: "niña desvalida, enclenque, poniendo pies en polvorosa (p. 57), estado catatónico, voz gélida, odaliscas..." A partir del léxico que aparece en esta novela, recopila todas aquellas palabras que manejan Andrés y sus amigos y que puedan formar parte de la jerga juvenil. Entre otras, incluye éstas: "tronco, mola mazo, chungo, pringao, basca..." C. CUESTIONES DE COMPRENSIÓN LECTORA: 1. Justifica el título de la novela. 2. De manera sintética, ¿qué relaciones mantiene Andrés con su familia? 3. ¿Y Belén? 4. ¿Cómo definirías a Dani? Narra la evolución que sufre la amistad entre Dani y Andrés. No olvides referirte al suceso del pelo verde. 5. ¿Qué le confesó Belén a Andrés y que hizo éste por ella? 6. Intenta definir la personalidad de Andrés; ¿qué te parece su constante disposición para ayudar a los demás? 7. ¿Cuál es la afición preferida de Andrés? ¿Quién es Retoñito y qué satisfacciones le reporta al final de la obra? 8. ¿A qué se dedican los padres de Andrés? 9. ¿Quién era el Pelota y qué opinión tenían de él los demás alumnos de la clase? 10. ¿Cuántos suspensos tuvieron Andrés y Dani y qué hacía éste para que sus padres no se enteraran? 11. ¿Qué actitud adoptaron los padres de Andrés cuando éste les informó, aterrorizado, de los suspensos que había sacado? 12. ¿Qué le sucedió al padre de Andrés? 13. ¿Cómo definirías a Carlos y a Paula? 14. ¿Qué impresión se llevó Andrés tras estar en casa de Jorge? 15. Cuenta la historia vital de Jorge y explica su relación con los neonazis. 16. ¿Qué decisión tomó Belén ante la presión de su padre y de qué modo intervino Andrés para solucionar la situación? 17. ¿Qué sucedió cuando se encontraron con el marroquí? 18. ¿Qué resolución adoptaron Jorge y Andrés después de que los nazis le pegaran a Jorge? 19. ¿Qué negocio determinaron montar en casa de Andrés y qué nombre el pusieron? 20. ¿Qué noticia le confirmó Sergio a Andrés? D. CITAS Y REFLEXIONA Teniendo en cuenta la idea global de la novela, comenta estos textos: B.1. "Hoy, 20 de enero, Andrés Díez y Dani Rincón tomarán la pócima mágica que les hará inmunes a vuestras fantasmadas y se convertirán en héroes de una sociedad que nos machaca, nos oprime y nos pone todo tipo de trampas Una sociedad que nos educa para el consumo y nos lanza directamente al paro. Una sociedad donde siempre triunfan los pelotas y los que mejor engañan" (p.23). B.2. "Y cuesta, tronco, no veas lo que cuesta ponerte a estudiar cuando no estás acostumbrado, que no salgo ni los fines de semana, pero por fin siento que soy capaz de lograr algo por mí mismo y no quiero rendirme" (p. 157). E. RESUMEN Y ESTRUCTURAS NARRATIVAS Esta novela sigue la estructura tradicional de planteamiento-nudo-desenlace. Resume lo que ocurre en las dos tramas principales: PLANTEAMIENTO NUDO DESENLACE TRAMA 1: Relación de Andrés con sus padres TRAMA 2: Relación de Andrés con Sara F. OPINIÓN PERSONAL ► ¿Crees que la novela refleja fielmente los problemas e inquietudes de los jóvenes actuales? Justifica tu respuesta. ► ¿Dirías que Andrés es o no es un héroe? ¿Por qué?

martes, 14 de enero de 2014

Aplastmaiento de las gotas.

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Tía en dificultades.

[C:20] ¿Por qué tendremos una tía tan temerosa de caerse de espaldas? Hace años que la familia lucha para curarla de su obsesión, pero ha llegado la hora de confesar nuestro fracaso. Por más que hagamos, tía tiene miedo de caerse de espaldas; y su inocente manía nos afecta a todos, empezando por mi padre, que fraternalmente la acompaña a cualquier parte y va mirando el piso para que tía pueda caminar sin preocupaciones, mientras mi madre se esmera en barrer el patio varias veces al día, mis hermanas recogen las pelotas de tenis con que se divierten inocentemente en la terraza y mis primos borran toda huella imputable a los perros, gatos, tortugas y gallinas que proliferan en casa. Pero no sirve de nada, tía sólo se resuelve a cruzar las habitaciones después de un largo titubeo, interminables observaciones oculares y palabras destempladas a todo chico que ande por ahí en ese momento. Después se pone en marcha, apoyando primero un pie y moviéndolo como un boxeador en el cajón de resina, después el otro, trasladando el cuerpo en un desplazamiento que en nuestra infancia nos parecía majestuoso, y tardando varios minutos para ir de una puerta a otra. Es algo horrible. Varias veces la familia ha procurado que mi tía explicara con alguna coherencia su temor a caerse de espaldas. En una ocasión fue recibida con un silencio que se hubiera podido cortar con guadaña; pero una noche, después de un vasito de hesperidina, tía condescendió a insinuar que si se caía de espaldas no podría volver a levantarse. A la elemental observación de que treinta y dos miembros de la familia estaban dispuestos a acudir en su auxilio, respondió con una mirada lánguida y dos palabras: «Lo mismo». Días después mi hermano el mayor me llamó por la noche a la cocina y me mostró una cucaracha caída de espaldas debajo de la pileta. Sin decirnos nada asistimos a su vana y larga lucha por enderezarse, mientras otras cucarachas, venciendo la intimidación de la luz, circulaban por el piso y pasaban rozando a la que yacia en posición decúbito dorsal. Nos fuimos a la cama con una marcada melancolía, y por una razón u otra nadie volvió a interrogar a tía; nos limitamos a aliviar en lo posible su miedo, acompañarla a todas partes, darle el brazo y comprarle cantidad de zapatos con suelas antideslizantes y otros dispositivos estabilizadores. La vida siguió así, y no era peor que otras vidas.

Maravillosas ocupaciones.

Qué maravillosa ocupación cortarle la pata a una araña, ponerla en un sobre, escribir Señor Ministro de Relaciones Exteriores, agregar la dirección, bajar a saltos la escalera, despachar la carta en el correo de la esquina. Qué maravillosa ocupación ir andando por el bulevar Arago contando los árboles, y cada cinco castaños detenerse un momento sobre un solo pie y esperar que alguien mire, y entonces soltar un grito seco y breve, girar como una peonza, con los brazos bien abiertos, idéntico al ave cakuy que se duele en los árboles del norte argentino. Qué maravillosa ocupación entrar en un café y pedir azúcar, otra vez azúcar, tres o cuatro veces azúcar, e ir formando un montón en el centro de la mesa, mientras crece la ira en los mostradores y debajo de los delantales blancos, y exactamente en medio del montón de azúcar escupir suavemente, y seguir el descenso del pequeño glaciar de saliva, oír el ruido de piedras rotas que lo acompaña y que nace en las gargantas contraídas de cinco parroquianos y del patrón, hombre honesto a sus horas. Qué maravillosa ocupación tomar el ómnibus, bajarse delante del Ministerio, abrirse paso a golpes de sobres con sellos, dejar atrás al último secretario y entrar, firme y serio, en el gran despacho de espejos, exactamente en el momento en que un ujier vestido de azul entrega al Ministro una carta, y verlo abrir el sobre con una plegadera de origen histórico, meter dos dedos delicados y retirar la pata de araña, quedarse mirándola, y entonces imitar el zumbido de una mosca y ver cómo el Ministro palidece, quiere tirar la pata pero no puede, está atrapado por la pata, y darle la espalda y salir, silbando, anunciando en los pasillos la renuncia del Ministro, y saber que al día siguiente entrarán las tropas enemigas y todo se irá al diablo y será un jueves de un mes impar de un año bisiesto

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj.

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te ataras a la muñeca y pasearas contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo fragil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgandose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de a atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demas relojes. No te regalan un reloj, tu eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Instrucciones para dar cuerda a un reloj.

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Atelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa

Instrucciones-ejemplos sobre la forma de tener miedo.

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Instrucciones para llorar.

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Un libro de piratas para leer .Pulsa AQUÍ
La moda entre los piratas

de las patas

de madera

fue una moda pasajera.

En cambio, el parche en el ojo

o los clásicos pañuelos

de lunares

son prendas intemporales

que nunca pasan de moda

y sirven

lo mismo para una boda

que para dar un paseo

o meterse en un jaleo.

Un complemento importante

para el pirata elegante

es el chaleco de ante:

mejor si tiene bolsillos

y botones amarillos.

Poemas de piratas. Rafael Alberti.

Pirata de mar y cielo,
si no fui ya, lo seré.

Si no robé la aurora de los mares,
si no la robé,
ya la robaré.

Pirata de cielo y mar,
sobre un cazatorpederos,
con seis fuertes marineros,
alternos, de tres en tres.

Si no robé la aurora de los cielos,
si no la robé,
ya la robaré.